Historia sobre el fútbol femenino

Nadie lo duda, hoy en día el fútbol es un deporte de masas que consigue arrastrar a millones de seguidoras y seguidores en todo el mundo. A pesar de ello, el fútbol femenino sigue siendo una disciplina a la sombra del masculino y con mucha desigualdad entre ambos, cosa con la que, a título personal, no estoy para nada de acuerdo.

Si hablamos de fútbol femenino… ¿cuánto sabes de ello? En esta entrada quiero hablar de la inclusión de la mujer en el deporte del balón, algo que se remonta mucho más allá de la invención del fútbol en Inglaterra, aunque no se puede asegurar quién inventó este deporte exactamente.

Diversos estudios apuntan a que fueron los guaraníes y otros aseguran que en China se jugaba algo parecido allá por el año 2.500 a.C. Si de este país hablamos, de fútbol y de mujeres, hay que recordar que por aquel entonces había un juego conocido como Tsu-Chu, en el cual participaban mujeres. Se trataba de dar patadas a lo que podríamos considerar como un balón y llevarlo hasta una red, algo que podría ser el predecesor del fútbol.

Mujeres jugando al Tsu-Chu en China

Un deporte con mucha solera

Sea como sea, podría denominarse como el primer juego o deporte de pelota en el que hubo presencia femenina en el terreno de juego. Con la llegada del siglo XII, en países como Francia o Escocia ya había algunos juegos de pelota, con un estilo muy rudimentario en cuanto a fútbol se refiere, en los que ya jugaban mujeres.

Con el paso del tiempo este juego, aún no considerado como deporte, fue prohibido a las mujeres en la Edad Media, dado que era bastante violento. De hecho, por aquel entonces, solo lo jugaban los hombres y fuera de las ciudades, dado que la expectación era tal, que se generaba mucho ruido por el griterío que se producía.

No fue hasta la llegada del siglo XIX cuando comenzaron a implantarse reglas para acabar con la violencia que había en este juego. Fue desde ese momento cuando las mujeres pudieron volver a disfrutar de esta actividad.

En un principio, hay bastantes dudas sobre dónde y cuándo se celebró el primer partido de fútbol femenino. Unos apuntan a que fue en Escocia y otros afirman que fue a finales del siglo XIX en Londres. Lo que sí se puede confirmar es que existió un campeonato organizado por un club de señoritas (en el buen sentido de la palabra), considerado como el primero de la historia y que además, contó con una gran afluencia de público.

Pero esto no duraría mucho dado que cuando llegó el siglo XX, llegaron de nuevo más prohibiciones. No se permitió que las mujeres jugasen e incluso ni que pudieran entrenar. Las mujeres en el fútbol volvieron a tomar protagonismo cuando muchos de los jugadores masculinos fueron llamados a filas para la Primera Guerra Mundial, dejando los campeonatos de las diferentes categorías prácticamente desiertos.

Fue en este momento cuando la mujer volvió a tener un papel fundamental en lo relacionado con el fútbol, pero eso no duraría mucho. Cuando acabó la guerra, la Federación de Fútbol no reconoció nada de lo que la mujer había conseguido.

Lejos de amilanarse, se fundó una asociación de fútbol paralela, únicamente formada por mujeres, algo que les permitiría seguir adelante durante unas cuantas décadas hasta que por fin, se fundó la primera Asociación de Fútbol para jugadoras. No se hizo más que luchar durante décadas, hasta que por fin, la FIFA, las reconoció a principios de los años 80.

Celebración en un partido de fútbol femenino

El crecimiento del fútbol femenino

Desde aquel momento el fútbol femenino ha ido creciendo, siempre a la sombra del masculino, pero dejando patente la lucha que las mujeres tuvieron que hacer para ser reconocidas en este deporte.

A pesar de ello, hay muy poco que suponga algo parecido a la igualdad entre ambos. La técnica en el terreno de juego es la misma, pero hay muchos aspectos en los que existe una gran desigualdad. Un claro ejemplo lo podemos ver en los sueldos. Un jugador masculino considerado como “top”, puede cobrar más de 20 millones de euros al año, mientras que una jugadora de máximo nivel apenas llega a los 500.000 euros (cifras estimativas, no exactas)

Eso en los mejores casos, muchas de las chicas que juegan en categorías regionales no reciben ninguna clase de compensación económica, cantidades irrisorias, o incluso en categorías superiores,algo que considero que debe cambiar. A pesar de ello, a las mujeres, les ha tocado el sino de continuar luchando, como han venido haciendo en muchos aspectos de la vida, para defender sus derechos.

En el caso del fútbol femenino, cada vez tiene más cabida en los medios de comunicación, aunque nunca es suficiente. La proliferación de ligas femeninas ha aumentado no solo la competitividad de este deporte sino que también ha aumentado el seguimiento que se hace y el aumento de público, aunque poco a poco, en sus partidos.

Y tú… ¿qué opinas de ello?

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.